RIBA TRADUCTOR DE CLÁSICOS

Nota del editor

Finalmente he ahí, queridísimos lectores, el segundo artículo dedicado a Carles Riba, y en particular a sus traducciones de autores trágicos griegos, que es lo que Riba, sin duda alguna, tradujo mejor. La Profesora Eulogia Mórtulas, especialista en ello, ha seleccionado y comentado algunos pasajes que ilustran el elevado arte del traducir de nuestro Carles.


RIBA TRADUCTOR DE CLÁSICOS

A cargo de la Doctora Eulogia Mórtulas

Tengo la convicción de que lo mejor que se puede decir sobre las traducciones de Carles Riba de los trágicos griegos lo escribió otro Carles: en concreto Carles Miralles, en el prólogo de las traducciones de Eurípides, que aparecieron publicadas en la ya perecida editorial Curial. Escribe Miralles (p. 5):

«No totes les cultures poden enorgullir-se d’un esdeveniment d’aquesta mena, d’una excel·lent traducció d’Eurípides (…) L’home que ha estat l’autor d’aquesta traducció ens ha donat també una Odissea, Èsquil i Sòfocles sencers, les Vides de Plutarc, obres de Grimm, Allan Poe, Hölderlin, Kavafis… I ens ha donat això digníssimament, com una feina feta amb rigor, sense desànim, amb voluntat de servir.»

Y más adelante añade (p. 24):

«Riba volgué reflectir el teatre d’Eurípides en un text català autosuficient, i el lector podrà veure com la llengua respongué, dòcil, amb una resposta senzillament sorprenent, no solament com a lectura, com a literatura oferta sola i suficient per ella mateixa, sinó també, complementàriament, per la seva fidelitat al text grec, al discurs poètic d’Eurípides.»

Esto son grandes verdades, verdades como CATEDRALES en mayúsculas. Quizá me atrevería a sugerir que Miralles incluso se queda algo corto en elogios, pues como se verá, Riba no sólo consiguió que la lengua respondiera dócil y autosuficiente a lo que él necesitaba para dar un traducción catalana perfecta de los trágicos, sino que incluso la elevó a una dimensión verdaderamente descomunal e inmensamente poética a la vez que intelectual. Veámoslo con algunos pocos ejemplos (hay que admitir que en realidad cada frase serviría para ilustrar la gran calidad de estas traducciones y la aportación imprescindible que representan para la literatura y la cultura catalanas).


Ejemplo 1: Medea. Eurípides, Vol. I, p. 113


LA DIDA: Ni mai que el buc de l’Argo, en vol cap al país
dels colcs, les blaves Simplègades hagués passat,
ni en les afraus del Pèlion mai hagués un pi
caigut a bronze, ni fornit de rems les naus
d’aqueslls il·lustres que a cercâ el velló tot d’or
per Pèlias anaren. La que em mana a mi,
Medea, no hauria cap als baluards
singlat d’Iolcos, corferida per Jasó; (…)

El lector se habrá percatado del hechizo que hay en estos versos que Riba compuso para dar inicio a la tragedia. Expliquemos los motivos de este encantamiento poético. Se trata, claro está, de un truco de alta escuela. Consiste en introducir innovaciones sintácticas, por supuesto desconocidas anteriormente en la lengua catalana. A saber: los tres ni (mai) que aparecen funcionan aquí con mucho misterio, y ello, el no saber qué significan, crea una magia literaria especial. Además, Riba se salta la doble (o triple) negación tan obligatoria para los catalanes y pone el verbo después del sujeto (que está primero), de un complemento circunstancial (que está después) y del complemento directo (que está en tercera posición) del verbo passar que es casi siempre intransitivo. Todo lo cual no hace sino acrecentar la oscuridad del misterio. ¿Y qué fin perseguía Riba? Algunos eruditos han dicho que en realidad sólo son recursos para que le salga el recuento y aseguran que el pasaje significa “Ojalá que nunca el buque de Argos hubiera pasado (por) las Simplégadas…”, etc. etc. ¡Nada más lejos de la verdad! La inmensa gracia está en no saber lo que Eurípides quería decir, porque todo el mundo sabe que Riba empezaba así la tragedia para que el espectador se mantenga despierto desde el mismísimo comienzo y, al no comprender casi nada, tenga más ganas de saber lo que está pasando. Porque si las cosas se exponen sin innovaciones sintácticas y sin hechizo poético, como hacen muchos traductores, pues uno se duerme irremediablemente y permanece necio.

Ejemplo 2: Bacants. Eurípides, vol. III, p. 262


TIRÈSIAS: Llavors que un savi per enraonar parteix
de bones bases, no és molt que parli bé.

En este pasaje Riba se sirve de la docilidad congénita de la lengua catalana para metamorfosearle un adverbio. Coge “llavors”, que siempre había sido adverbio, le añade “que” y aparece el milagro: se convierte en una conjunción temporal. ¡No me digan que esto no es un logro! Desde entonces, en todas las novelas catalanes se pone por lo menos un “llavors que”. Y, si quieren ganar un premio, tienen que poner por lo menos dos. Y además, Riba metamorfosea en la misma frase la expresión “ja és molt” cambiándola por “no és molt” y omite la obligación catalana por la cual habría que decir “no és gaire”. Ni una cosa ni la otra se entiende fácilmente, pero de eso se trata. En castellano, no quedaría tan bien: “no es mucho que hable bien”; pero en catalán, muy mucho.


Ejemplo 3: Electra. Sòfocles, vol. II, p. 109


ELECTRA: Insensat, el qui dels seus pares
el llastimós traspàs ve mai que oblida!

Se trata de otro estupendo ejemplo de las ricas, variadas y estimulantes transformaciones a las cuales Riba somete la dúctil y dócil lengua catalana. Algunos filólogos han llegado a decir que la lengua catalana es tan obediente al traductor que incluso llega a obedecer al lector. Sin embargo, estos críticos no se dan cuenta de que Riba, aunque transforme la lengua haciéndola más literaria y, a la vez y sobre todo, más poética, nunca llega a construir una frase que llegue a violentarla, llegando al caos. Pero vayamos al texto.

     Muchos críticos objetan a Riba que no traduzca así: “Es insensato quien alguna vez llega a olvidarse de la muerte lastimosa de sus padres”. Esto es demasiado simplón, y Riba hace que sea más potente alterando no sólo un poco el orden de la frase, sino mucho; y sobretodo otorgando al verbo venir un sentido que no tiene. Así, el lector obtiene un grado más alto de entendimiento y comprensión.

Ejemplo 4: Edip Rei. Sòfocles, vol. I, p. 46


EDIP: I no en seràs frustrada, al punt que he pervingut
ja d’esperances! Car, ¿a qui millor que a tu
puc jo parlâ, en un trànsit de fortuna tal?

Una vez más encontramos bastantes progresos para la lengua catalana y para las mentes de los lectores-espectadores. Primero Edipo dice a su hija Ismene que no será frustrada de ello (“ello” equivale a “saber qué es lo que lo atormenta”), lo cual significa que él no le privará de ello (a saber: lo que ya hemos dicho). Así pues, en primer lugar el lector tiene que comprender que la voz pasiva es, contrariamente a lo que dicen los gramáticos, perfectamente normal en catalán. Después, el lector tiene que percatarse de la añadidura de un complemento de régimen que no tocaría. Normalmente los catalanes del montón dicen: “jo frustro les teves esperances”, “les meves esperancen em frustren”; pero nadie jamás había podido decir “jo et frustro d’esperar” o incluso “tu ets frustrat per mi d’esperar”, que es la mejor y más ribiana solución. Riba consiguió decirlo gracias a la docilidad de la lengua, que él supo descubrir y sacar a la luz para todos los catalanes del universo entero.

    Después Edipo le dice más cosas a su hija, pero siempre poniendo el orden vulgar de la frase, por así decirlo: patas pâ Riba. Por supuesto utilizamos el circunflejo porque Riba lo hace siempre con los infinitivos de la erre muda. Quedan muy bonitos. Hay críticos que, entre otras cosas, se han preguntado con cierta malicia por qué Riba no escribió “jo puc parlar”, que tiene las mismas sílabas que “puc jo parlar”. Parece que sugieran que Riba oscurece el discurso sin necesidad. Lo dicen por envidia y desazón a la par. Nosotros pensamos que Riba poetiza el discurso. Si Riba llega a oscurecer el discurso en algún momento (cosa que casi nunca sucede), lo hace porque la docilidad de la lengua se lo permite y para que quede infinitamente más poético. Cuanto más hipérbaton, más conseguida y más poética sale la expresión, y así la gente se mantiene atenta por efecto del hechizo hiperbatónico, que funciona en paralelo al hechizo poético de las demás innovaciones.


Ejemplo 5: Edip Rei. Sòfocles, vol. I, p. 24


COR: Estrofa 1: (…)
Tinc l’esperit tibant de paüra, en temença palpito,
remeier guaridor, príncep de Delos,
amb basarda pensant què em reserves,
avui, o en el girar que fan els anys encara!

Muchas cosas hay aquí, pero nosotros sólo hablaremos del primer y genial verso de Riba. Hay muchos críticos que en su demencia y calentura han interpretado erróneamente que hay aquí una errata, y que debería leerse “en temença pal pito” (“pal” como contracción de “per al”), que se pronuncia exactamente igual. En Escribe y Tacha sabemos que el pito de un hombre es lo que le hace más hombre. Es natural que el bueno de Sófocles se preocupara también de los pitos, pero no en todas partes hay que ver pito y demás partes. Además estos críticos dicen que si el espíritu “tiba”, es que también “tiban” otras cosas, pero que Riba se equivocó porque el espíritu es la única cosa que no se puede “tibar”. Naturalmente, quiénes se equivocan son ellos.

    Hay otros críticos que incluso le recriminan que no aprovechara las aliteraciones que le podían salir con facilidad. Por ejemplo, que no hubiera escrito: “Tinc l’esperit tibant de temença, en paüra pal pito”. ¡Cómo se atreven a pensar que a Riba le gustaba aliterar todo lo posible! Pura ignorancia. Él era un hombre refinado que no se dejaba encandilar por los espejismos de la forma: como hemos demostrado, el hechizo arrollador de su poesía se opera mediante la innovación y renovación de la lengua.


A modo de conclusión

    Riba dio a los catalanes maná divino, un monumento de la cultura cómo son los clásicos griegos para que todos los catalanes los pudiesen leer (o, en el caso de la tragedia, verlas representadas en un teatro). Pero Riba no sólo hizo esto: también ejerció una influencia decisiva en el desarrollo, domesticación y normalización de la lengua catalana, la abrió a nuevas estructuras y significados que la elevaron de categoría y que todavía hoy la hacen florecer al mismo nivel (o incluso un poco superior) que las demás lenguas civilizadas. De ahí que os catalanes lectores de tragedia seamos más inteligentes que los españoles.

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1 comentario

Archivado bajo En valenciano/catalán, Traducciones

Una respuesta a “RIBA TRADUCTOR DE CLÁSICOS

  1. Anónimo

    Estic perplex! No sé si el comentari sobre Riba va de veres o de broma. Si va de veres, està mal fet. Si va de broma, estic totalment disposat a trobar aquesta tal Eulogia Mórtulas i cantar-li les quaranta. Què seria Catalunya sense Carles Riba? Res de res. Senyora Mórtulas, faré tot el possible perquè la Generalitat la declari “persona non grata”. Vagi-se’n de Catalunya, sisplau, i faci el favor de no insultar més la nostra cultura catalana.

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